sábado, julio 16, 2022

Declaraciones de una autentica anacaona.

 

LA OPINIÓN

Nacida de la perseverancia de un grupo de mujeres, la Orquesta Anacaona, considerada la agrupación femenina en activo más antigua de Cuba, está celebrando por estos días el aniversario 90 de su creación. Debe su fundación “a Concepción, Caridad y Ada, conocidas como las Hermanas Castro por su apellido, quienes, a partir de sus grandes conocimientos, talento y habilidades en diversos instrumentos, decidieron crear una orquesta a la que dieron el simbólico nombre de Anacaona. Era el 19 de febrero de 1932”, dijo en exclusiva Dora Aguirre, saxofonista y la integrante con más años de experiencia en la agrupación.

¿A qué obedece el nombre de esta orquesta que, desde sus propios orígenes, justo por su profesionalidad y cubanía, enaltece la música y la cultura nacional?

En los momentos en que surge la orquesta, en Cuba se vivían tiempos muy convulsos. Era presidente de aquella mal llamada República Gerardo Machado, quien acrecentó durante su mandato la aguda crisis económica, política y social heredada de gobiernos anteriores. Esta situación repercutía en una pérdida creciente de valores, a lo que se sumaba un sinnúmero de prejuicios sociales.

En contraposición a esa sociedad totalmente disfuncional, existían familias que, aunque muy humildes, se destacaban por el amor y la cohesión entre sus miembros. Una de ellas, por ejemplo, era la familia Castro, con una descendencia de trece hijos, once hembras y dos varones. Se caracterizaban especialmente por ser personas muy amables y amantes de la música.

A la sombra de un septeto sonero, que ensayaba en la casa de la familia, crecieron Concepción, Caridad y Ada. Ellas, junto a tres vecinas del barrio, fundaron el primer sexteto femenino que existió en nuestro país.

Este sexteto, dirigido por Concepción Castro, hija mayor de la familia, hizo su debut en una emisora radial que hacía sus trasmisiones en el cine teatro Payret. Desde ese momento lo llamaron Anacaona, como muestra de la pujanza y cubanía de las mujeres, sometidas por aquella época a la más cruel discriminación.

De Anacaona se asegura que existió realmente y que se trataba de una aborigen que fue ajusticiada por su rebeldía y constantes enfrentamientos a los colonizadores españoles. También se dice de ella que improvisaba cánticos entonados por los aborígenes durante la celebración de sus areitos. De ahí se le atribuyen sus dotes artísticas y su gran poder de convocatoria.

Para hacerla todavía más singular, en aquella primigenia agrupación prevalecía el son, considerado entonces un género musical interpretado solo por negros y personas muy pobres. Dos años más tarde las Hermanas Castro ampliaron el formato original del sexteto y lo convirtieron en una jazz band para estar a tono con la música norteamericana, prevaleciente en Cuba hasta mediados del siglo XX. Época que coincide con el dominio de Estados Unidos en Cuba.

Anacaona no era la única orquesta femenina por aquellos años. Había otras muchas como Orbe, Ensueño, las Hermanas Álvarez. Sin embargo, a diferencia de estas que poco a poco fueron desintegrándose por diversas razones, Anacaona perduraba en el tiempo, más que por sus grandes éxitos, incluso en el extranjero, por la unión y disciplina que siempre prevaleció en la familia Castro.

Dora y Giorgia Aguirre.

Hay una anécdota que ilustra mucho el arraigo a su tierra natal de aquellas primeras Anacaonas. Cuando triunfa la Revolución en 1959, la orquesta realizaba una gira por varios países de América Latina, entre ellos Uruguay. A este país llegó una delegación cubana como parte de un recorrido que efectuaban representantes del naciente gobierno. En el aeropuerto de Montevideo, Anacaona recibió a sus coterráneos entonando las notas de nuestro Himno Nacional.

Durante más de tres décadas, el magistral accionar de Dora y Giorgia Aguirre ha sido decisivo en el lugar preferencial que ocupa la orquesta entre los amantes de la buena música, dentro y fuera de Cuba. ¿Cuándo pasaron ustedes a formar parte de la agrupación?

La primera vez que vi a la orquesta Anacaona en vivo fue una presentación que hicieron en el teatro América. El espectáculo se efectuaba con motivo del Día Internacional de la Mujer. Mi hermana y yo éramos solo unas niñas, y quedamos tan impresionadas con su sonoridad que enseguida comenzamos a soñar con ser, algún día, integrantes de aquella agrupación ovacionada largamente por el público que se había dado cita en esa instalación. Mi madre apoyaba esa idea, que por el momento era solo eso: un sueño.

Giorgia y yo ya estudiábamos en el Conservatorio Amadeo Roldán. Antes habíamos recibido clases con María Álvarez Ríos como integrantes del grupo infantil Meñique. Esta excepcional maestra nos adentró en el fascinante mundo de los escenarios.

Al parecer nuestros deseos eran fuertes, o tal vez los astros se alinearon a nuestro favor, pero lo cierto es que poco tiempo después, en 1982, cuando todavía era estudiante del Conservatorio, me convertí en una Anacaona.

Un día uno de mis profesores me dijo que la orquesta buscaba una saxofonista que trabajara como suplente. Al principio pensé que se trataba de una burla. Comprobé que era muy cierto cuando, mediante una llamada telefónica, la directora me pidió que me presentara para hacerme algunas pruebas. Por suerte, todo lo hice a la perfección y, felizmente, me dijeron que había sido aprobada.

Ya como una de sus integrantes, mi primera presentación fue en un concierto celebrado en un asilo de ancianos. Nunca olvidaré que al finalizar la presentación ellas me entregaron cuarenta pesos. Quedé fascinada, había ganado mi primer salario como músico. Para completar mi alegría, me propusieron que si, una vez graduada, me interesaba ocupar la plaza. Por supuesto, ni siquiera lo pensé y dije que sí, porque donde trabajar mejor que con una agrupación que ya tenía andado un exitoso camino en Cuba y en el extranjero. De manera oficial comencé el 1 de septiembre de 1983.

A mi hermana Giorgia, al principio, las cosas no le salieron tan bien. Al graduarse en el Conservatorio la ubicaron en una escuela nocturna de adultos. Estaba muy disgustada en aquel centro donde, en realidad, no tendría ningún futuro como músico. Pensando en su porvenir, hablé con la directora de Anacaona para que ella también formara parte de la orquesta.

“Coincidimos con la agrupación inicial durante unos cinco años. Tiempo suficiente para aprender de aquellas músicas estelares caracterizadas por su gran talento, respeto y disciplina”.

Aunque Giorgia es graduada de contrabajo, comenzó como pianista, que era la única plaza vacante en aquel momento. Coincidimos con la agrupación inicial durante unos cinco años. Tiempo suficiente para aprender de aquellas músicas estelares caracterizadas por su gran talento, respeto y disciplina.

Durante los ensayos, que se realizaban en la casa de ellas, siempre contábamos con la presencia de conocidos músicos como Frank Emilio, Lázaro Herrera del Septeto Nacional, el gran maestro Ñico Rojas y Omara Portuondo, quien posteriormente integrara la orquesta. De ellos igualmente aprendimos mucho y nos dieron la posibilidad de abrirnos nuevos horizontes en el camino de la música.

Con esas valiosas enseñanzas, mi hermana y yo comenzamos a apasionarnos con la orquesta. Sentíamos la necesidad de hacerla perdurable porque, además de su profesionalidad, la agrupación se había distinguido por eliminar todas las barreras que había encontrado en su paso por el camino del éxito y su permanencia en el tiempo.

Por aquellos años, el entonces viceministro de Cultura, Rubén del Valle, conversó con nosotros para proponernos la dirección de la orquesta, cuando ya las Hermanas Castro, para esa fecha con una edad muy avanzada, no estuvieran al frente de ella. Un sí dicho a dúo fue la respuesta inmediata.

Seguidamente nos dimos a la tarea de convocar a excompañeros del Conservatorio, amistades, en fin, a todos aquellos que estuvieran dispuestos a brindarnos su ayuda para darle continuidad a Anacaona, que era ciertamente un proyecto muy hermoso cargado de historia.

Y aunque muy pronto nos dimos cuenta del compromiso tremendo que habíamos contraído, no perdimos en ningún momento el optimismo ni el deseo de seguir adelante, de mantener en ascenso aquella orquesta fundada más de medio siglo atrás.

Desde el principio nos propusimos ser iguales o mejores que aquellas valerosas mujeres que, en franco desafío a los prejuicios de la sociedad en que vivieron, se impusieron a ella. Se granjearon un espacio por su reputación, disciplina, creatividad y entrega total a la música.

¿Cuánto ha cambiado el formato y el repertorio de la agrupación actual con respecto a la inicial?

Comenzamos con nueve muchachas, hoy somos trece, dirigidas antes y después por Giorgia Aguirre. Con relación al formato, el actual se parece un poco al de la orquesta antigua. Pero, al mismo tiempo, es diferente. En el actual tenemos dos trombones, dos trompetas, que recuerdan un poco la otrora orquesta tipo jazz band. Sin embargo, ya nuestra orquesta no es jazz band y por ello incorporamos el tres, que indiscutiblemente es un instrumento muy muy cubano, que le da un color y sonoridad realmente peculiar a nuestra música.

En sentido general el formato ha cambiado y se ha hecho mucho más acorde a la corriente actual que siguen las orquestas de música popular bailable. Considero que estos cambios han sido para bien, porque nos permiten estar más a tono con la sonoridad tímbrica que la juventud de estos tiempos quiere escuchar.

El repertorio se ha ampliado y mucho. Teníamos que seguir tocando la música tradicional. No obstante, se imponía hacer nuevos arreglos en aras de corresponder a la sonoridad del momento. Los arreglos generalmente los hemos asumido nosotras mismas, especialmente Giorgia y su esposo. De la misma manera hemos contado con la ayuda de músicos excelentes como Rafelito Lay, Eduardo Céspedes, Giraldo Piloto, a los que, junto a otros muchos, agradeceremos siempre su ayuda oportuna.

Todo ello nos ha permitido consolidar un amplio repertorio, del que siempre hemos cuidado las letras, los textos, lo cual nos exime de la vulgaridad, la chabacanería y sí, por el contrario, ser consecuentes con nuestra sociedad y el momento histórico que vivimos. No por estar a tono con los tiempos actuales hemos abandonado la música tradicional. En nuestro repertorio continuará la música popular bailable, el son, la guaracha, el mambo, el son montuno. Son géneros que forman parte de nuestras raíces musicales y de las cuales no podemos desprendernos nunca. Y que, por otro lado, en esta nueva etapa, nos han ayudado a cosechar muchos y grandes éxitos.   

“Nos propusimos ser iguales o mejores que aquellas valerosas mujeres que, en franco desafío a los prejuicios de la sociedad en que vivieron, se impusieron a ella. Se granjearon un espacio por su reputación, disciplina, creatividad y entrega total a la música”.

Piezas antológicas del pentagrama musical cubano están incluidas en el repertorio de la agrupación. ¿Cómo ha sido la acogida del público ante estas melodías interpretadas por Anacaona en escenarios internacionales?

Verdaderamente fabulosa, extraordinaria. A lo largo de estos años hemos correspondido a un sinnúmero de compromisos, y por extensos períodos. Durante esas giras nos hemos presentado tanto ante un público de élite, como ante personas humildes, de pueblo. Y siempre la aceptación ha sido espectacular, a pesar de ser públicos muy diversos, heterogéneos.

Nos conocen en Bélgica, Holanda, Finlandia, Italia, por solo citar algunas naciones europeas. En China, por ejemplo, visitamos 54 ciudades. Fue una larga gira que duró unos seis meses. Allí, al igual que en Europa, grande es el prestigio de la música cubana y cuanto se conoce, a pesar de ser países distintos geográficamente, y diferentes también en nuestras costumbres, ideología y cultura. Recibimientos espectaculares han tenido melodías como Siboney, Bésame mucho…

Con relación a nuestra región, gratamente recordamos espectáculos realizados en casi todos los países, y la participación en múltiples festivales de jazz, salsa y en otros eventos dedicados a la música y la cultura en general.

¿Tiene Anacaona garantizada su continuidad?

Por supuesto que sí. El relevo de Anacaona está garantizado. Ahora mismo hay en la orquesta muchas músicas jóvenes. Es importante destacar que, en la continuidad de nuestro proyecto cultural, ha sido determinante la labor del sistema de enseñanza artística cubano. Gran cantidad de muchachas son graduadas de los conservatorios en los diferentes niveles, desde la enseñanza media hasta el Instituto Superior de Arte (Universidad de las Artes), incluso de diferentes provincias. Todas portadoras de un gran talento y condiciones magníficas, demostrativas de que, en efecto, tenemos continuidad.

¿Cómo han logrado mantener ese equilibrio, sin perder su esencia, en una orquesta por donde han transitado varias generaciones de mujeres músicas?

Esencialmente por el respeto que ha mediado entre sus integrantes. Hay personas que aseguran que es difícil trabajar entre mujeres. Hemos demostrado que con mujeres sí puede trabajarse siempre que exista, reitero, respeto, disciplina y mucho amor por lo que se hace, en el caso nuestro a la música. Tiene que existir, además, transparencia en cada acción que se emprenda. Y algo que no puede faltar: el interés manifiesto de complacer al público, de corresponder a sus expectativas.

Giorgia, nuestra directora, es una mujer con mucho temple y carisma. Tiene un don especial para dirigir, sabe exactamente lo que quiere y es muy exigente, aunque no por ello menos amiga o comprensiva. En la orquesta no se toma una decisión si antes no ha sido analizada, valorada y aprobada por todas sus integrantes.

Y a propósito de féminas, usted que ha trabajado junto a ellas por más de treinta años, ¿qué opinión le merece la mujer cubana?

En mi opinión la mujer cubana es, si no la más, una de las más extraordinarias del mundo. Tiene una rebeldía natural, innata. Es dueña de una autodeterminación incomparable, lo que le ha permitido enfrentar las situaciones más adversas. En estos tiempos la Revolución cubana ha tenido que transitar por caminos tremendamente duros, sometida a un férreo bloqueo. Y en todos estuvo y está la mujer.

Es asombroso y admirable la cantidad de mujeres científicas con que contamos hoy. Su participación decisiva en la elaboración de vacunas y otros medicamentos que han salvado al país. De cualquier manera, la mujer está en todas partes, en todos los frentes. Es protagonista en la protección a la familia, como cuidadora por excelencia. Pero igual en la defensa, el arte. En cualquier tarea que desempeñe se hace sentir por su sensibilidad, inteligencia, sabiduría y, particularmente, por la pasión y amor que imprime a todo lo que hace.

“Una gran familia dispuesta a festejar por todo lo alto, en diez años, su centenario. Una deuda de la agrupación con sus fundadoras, con el pueblo de Cuba y, sobre todo, con sus integrantes de todos los tiempos”.

Anacaona es una orquesta multipremiada y goza de un prestigio nacional y mundial digno de admiración. ¿Qué representa esta agrupación en la vida de Dora Aguirre?

Anacaona ha sido y es una parte muy importante de mi vida. Y no digo toda mi vida porque también he dedicado parte de ella a mi familia. Pero Anacaona es algo especial. Fue mi primer trabajo y el único como profesional de la música. A esta agrupación dediqué toda mi juventud, hoy le entrego toda mi experiencia y energía creativa, todo cuanto he aprendido de la música.

Ahora estamos inmersos en la celebración del 90 aniversario. Jornada que se extenderá hasta el 19 de febrero de 2023 y que incluye la grabación de un nuevo disco que aglutina un poco la música tradicional que hacíamos antes. Nuestro propósito es que esos acordes lleguen hasta nuestros días con la frescura, la modernidad de los temas nuevos. Será un álbum de música popular cubana, específicamente del son, un arma indispensable para defender nuestra identidad. En él aparecerá la orquesta en su actual formato y en formato de septeto.

Asimismo, se cancelará un sello postal y realizaremos una gira por varios centros culturales de ARTEX. También hemos previsto la celebración de varios conciertos, entre los que no podía faltar el que está programado para el emblemático teatro América. Mantendremos de igual manera un grupo de actividades destacadas por su altruismo. En ellas, como ya es habitual, la orquesta se divide en dúos, tríos y hasta septetos, y así convertida en estos formatos nos presentamos en hospitales infantiles de oncología, hogares de ancianos, prisiones y escuelas con características especiales.

Este conjunto de actividades redundará en un mayor arraigo profesional de la orquesta y, a su vez, la consolida como la gran familia que siempre hemos sido. Una gran familia dispuesta a festejar por todo lo alto, dentro de diez años, su centenario. Es esa la única deuda de la agrupación con sus fundadoras las Hermanas Castro, con el pueblo de Cuba y, sobre todo, con sus integrantes de todos los tiempos, que no han cejado nunca en su empeño de ser autenticas  Anacaonas

viernes, mayo 20, 2022

Chanel, ser y no ser.

 MARTA NEBOT

Montaje fotográfico de Chanel, Rogoberta Bandini y las Tanxugueiras.- Europa Press

Cada vez que veo la actuación de Chanel –cosa que me ocurre, sin querer, con cierta frecuencia– me da rabia y lo siento por ella. Al entregar estas letras no sé si ganará o perderá en Eurovisión o si quedará entre las diez primeras, como dicen las malas y buenas lenguas de las casas de apuestas. Pero, para lo que voy a escribir poco importa, porque no es de la calidad de su actuación de lo que tengo mis dudas. No dudo de que lo que hace lo hace de primera. Podría afirmar sin despeinarme –como si alguna vez me peinara–que no tiene nada que envidiar a Jennifer López, a Beyonce, a Shakira.


El asunto es que estoy cansada ya de esa movida. ¿Será que me estoy haciendo vieja? ¿O será que ya hemos tenido vedettes modernuquis para este milenio y para el que venga? Me aburren las que mueven el cucu como nadie, cantando letras calentitas. Me parecen fotocopias que nos simplifican. Ya pasó lo de identificar empoderarse con estar buena y mostrarse sexi. Que todo muy bien, que eso también, pero que se está convirtiendo, si no en lo único, en lo más habitual, siendo lo más obvio y, por lo tanto, quizá, lo menos artístico. Ya no tiene sorpresa ni reivindicación, si alguna vez la tuvo. Todavía me acuerdo de un director de televisión que le decía a una presentadora de informativos, en los noventa, delante de todo el equipo a gritos:  "Pónsela gorda a España". Me alegré tanto en mi juventud de no dar el perfil de buenorra en aquellos ambientes, en aquellos tiempos.


La favorita dicen que es Ucrania, por solidaridad y por pura geopolítica, pero resulta que también incluye esa idea fuerte, de inteligencia colectiva, que flota en el mismo aire en toda Europa, en todo Occidente, en todas las culturas compartidas. La letra de Stefanía, que así se llama la canción, es un homenaje a las madres. Uno bastante más simplón que el que proponía Rigoberta Bandini en el festival de Benidorm, dónde se eligió a nuestra candidata. Con Bandini, confieso que me levanté del asiento en mitad de mi salón y aplaudí emocionada, como no hacía desde hace mucho tiempo. Con ella se nos escapó la oportunidad de proponer algo distinto que incluye esa idea colectiva que vive su momento, con una representación femenina de sororidad, de grupo y no de ser "la primera" como Chanel, y con una estética hermosa, singular, no sexualizada ni sexista. En Benidorm se nos escapó la ocasión de llevar a Europa un himno, un credo de estos tiempos, un nuevo padrenuestro del feminismo en lugar de otra "reina", que les vuelve "loquitos", que "siempre está ready" y que "solo existe una".


La otra candidata destacada que quedó fuera en Benidorm fue Tanxugueiras, que mezclaban en su Terra folclore y electrónica y presentaban a tres mujeres fuertes que no se menean con intenciones sexuales y que cantan a "cantar", a "la manera de nuestras madres" y que "no hay fronteras". Son también diferentes. Inspiradoras. Sabia nueva. Hubieran sido un grito en el corazón de Europa.


Tanto Bandini como estas gallegas eran la posibilidad de llevar algo de verdad significativo a este escaparate europeo que vuelve a estar de moda. Con sus derrotas, confieso: me di por derrotada, después de la esperanza de su descubrimiento.

Thank you for watching

Pero para no ser injustos hay que recordar que Chanel fue elegida según las normas. TVE decidió que el voto en el Festival de Benidorm fuera ponderado. 50% para un jurado de 5 técnicos, 25% para un jurado demoscópico de 350 y 25% para el televoto que ejercieron 192.000 personas. Éste último fue para Tanxugueiras en más del 70%, seguidas por Bandini (18%) y más lejos de Chanel (3,97%). El voto demoscópico quedó en casi triple empate entre Tanxugueiras, Chanel y Bandini, en este orden. El jurado técnico, de  solo cinco miembros, fue el que dio la victoria a la más sexi con su número perfecto aunque tan repetido.

Esta especie de democracia ponderada, cada vez más en uso en todo tipo de concursos, me parece un timo aunque no haya pucherazo: amado pueblo,  vote, que ya luego va el jurado y le corrige. Vote, participe, súbanos la audiencia, que ya luego nosotros decimos quién gana la partida.


Para evitar el presunto populismo se da más poder a los jurados que solo entienden del mercado, como si éste tuviera verdades absolutas, como si no fuera tan previsible, como si siempre dejara lugar a lo vanguardista. ¿Será que aplican sin pudor lo de que el mercado no se equivoca? Los que saben dicen que el público y el jurado suelen votar muy distinto. Puestos a elegir entre pueblo o mercado, yo lo tengo clarísimo.


En la final, como pasa desde hace años, el 50% de la votación es de un jurado técnico que no sabemos qué puntúa y el otro 50% del televoto. Si solo dependiera del público tal vez conoceríamos un poco más a los europeos y no tanto a sus jurados.


En cualquier caso, tengo que reconocer que Eurovisión vuelve a estar en su apogeo. Lo ven más de 180 millones de personas. El año pasado su audiencia europea fue de más del 40%. En España, de casi el 30%: lo vieron más de cuatro millones espectadores.

Así que, si Chanel gana, me alegraré por ella pero no podré alegrarme por lo que representa ni dice su letra, su actuación, su exhibición, su imagen, ni el público europeo o sus jurados con sus votos. Yo ya sentí que perdíamos cuando ganó su candidatura.


"Tú que podrías acabar con tantas guerras. Mamá, mamá, mamá, paremos la ciudad", canta Bandini. Podríamos haber parado a Europa y al mundo a pensar unos minutos y, una vez más, nos conformamos con ponerlos cachondos. ¡Qué pena!



Diez lugares inventados y que pueden visitarse y como encontrarlos

 

El libro 'Regiones imaginarias' es una mezcla entre literatura y crónica de viajes, y ofrece la búsqueda sobre el terreno de una decena de enclaves que García Márquez, Rulfo o Faulkner grabaron en nuestra mente

Cartel a Macondo, la región imaginaria de Gabriel García Márquez Wikipedia

Mónica Zas Marcos


13 de mayo de 2022 22:19 hActualizado el 14/05/2022 05:30 h

Hay regiones imaginarias tan ricamente descritas que parecen reales. El lector debe tener cuidado con obsesionarse por encontrarlas y que le ocurra como a los colonizadores que perseguían enajenados El Dorado. En algunos casos, sencillamente, no existen.

Es lo que defiende el libro Regiones imaginarias, de Ediciones Menguantes, que recopila diez viajes realizados sobre las huellas de grandes literatos, desde García Márquez hasta William Faulkner. Periodistas, cronistas y fotógrafos recorrieron el globo buscando Macondo, Vigata o Yoknapatawpha y lo que encontraron puede leerse y verse en estas páginas, que son una mezcla de guía de viajes y homenaje literario.


La idea surge de Luis Fernández y Bernardo Gutiérrez, dos periodistas interesados en unir ambas temáticas. Desde el principio tuvieron claro que no podían ser lugares fantásticos. “Por poner un ejemplo, Mordor, de El señor de los anillos, no nos valía”, explican. “Pero algunos de ellos sí están anclados a la realidad, han surgido de los imaginarios, leyendas y conflictos de un territorio concreto. Esas regiones imaginarias son las que más nos interesaban”, cuenta Gutiérrez a elDiario.es.

Desplegaron un mapamundi y se pusieron a ubicarlas encima. “Para plantear un debate entre la realidad y la ficción, nos dimos cuenta de que había que aterrizar la idea y eso hicimos”, recuerda Fernández. “Intentar hallar las huellas de la ficción en la realidad es toda una exploración y una osadía”, reconoce su compañero. Pero lo consiguieron.

Macondo, el epicentro de Cien años de soledad y la obra de Gabo, coincide con varias zonas del Caribe; Juan Rulfo reconoció que Comala se inspira en Tuxcacuesco, un pequeño pueblo al sur de Jalisco; Santa María, del uruguayo Juan Carlos Onetti, es un espejo de ciertas partes de Montevideo y el Río de Plata; Vigata rememora a Sicilia en los libros de Andrea Camilleri; la Región de Juan Bennet se sitúa por León y en las inmediaciones de El Bierzo; y la Yoknapatawpha, de la obra de William Faulkner, se inspira en el Misisipi estadounidense y en el condado de Lafayette. Estas son las más famosas, pero el dúo quería abrirse a la diversidad geográfica y cultural.

De esta manera, sumaron un relato de Enrique Vila-Matas sobre Babàkua, territorio que aparece en una novela inacabada de una desconocida autora cubano-portuguesa, María Lima Mendes, y se sitúa en un fantasmagórico Mozambique colonial. También se abrieron a incluir Malgudi, presente en la obra del indio R.K. Narayan; la aldea de Umuofia, creada por Chinua Achebe y localizable al noroeste de Nigeria; y por último las Ciudades de Sal y Hudayb, emirato imaginario del novelista Abderrahmán Munif, “reflejo fiel de cualquier estado del golfo Pérsico sometido a las contradicciones del negocio petrolífero”.


“Las regiones imaginarias suelen ser territorios relativamente desconocidos o provincianos. No cuentan con una gran épica, pero son lugares en los que se viven las mismas tensiones y dramas que en otros escenarios”, añade Elisa Reche, autora del capítulo de la India de Narayan y directora de la edición de Murcia de elDiario.es. Además, le parece muy original “el intento de cruzar la geografía física y la imaginaria a través de la crónica”. Cada capítulo de Regiones imaginarias es una aventura y tres de estos trotamundos desvelan cómo vivieron la suya en primera persona.

El Macondo de Gabriel García Márquez

Bernardo Gutiérrez escogió Macondo por pasión. “Yo siempre tuve una gran fascinación por la obra de Gabo, especialmente por Cien años de soledad, que acabé leyendo cinco veces”, desvela. “Al tener una fuerte vinculación con América Latina desde la infancia, algo me llevó a buscar en el Caribe colombiano aquel Macondo que, siendo un pueblo, también es la metáfora de un continente”, añade.

Macondo apareció por primera vez en el cuento Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo (1955). Después se convertiría en el escenario habitual de la obra de García Márquez en La hojarasca (1955), Los funerales de la Mamá Grande (1962), La mala hora (1962) y Cien años de soledad (1967). Gutiérrez llevó a cabo dos viajes inspirado por el Premio Nobel de Literatura fallecido en 2014. “Estuvieron bastante centrados en la zona bananera que está entre Aracataca y Ciénaga, con incursiones en Fundación, Sevilla, haciendas bananeras, y muchos viajes cortos por la región”, cuenta.

Asegura que para los habitantes de esta región Macondo es real, “existe en la mente y corazones de mucha gente”. “Por detrás de los viajes hay mucha documentación, entrevistas, lecturas. Aún así, sin esos dos viajes, y una conversación que yo tuve con Gabo en La Habana sobre Macondo, no habría sido posible escribir sobre ello”, asegura. Empezó escribiendo una crónica sobre la región imaginaria, pero “la literalidad excesiva no estaba funcionando del todo”. Por eso se pasó a las cartas con elementos de ficción, pero advierte de que “todas las historias que aparecen me las contaron a mí o las leí in situ”.


Mapa de Macondo Ediciones Menguantes

La Comala de Juan Rulfo

“La historia de Comala es la historia de un pueblo que ha perdido el Paraíso y permanece envuelto en el sopor que conlleva el sentimiento de culpa”, cuenta Luis Fernández Záurin al comienzo de su capítulo sobre la región inventada por Juan Rulfo. El autor mexicano de la generación del 52 situó dos de sus tres obras narrativas en Comala: el libro de cuentos El Llano en llamas (1953) y la novela Pedro Páramo (1955). “Sabía que Comala tenia un correlato con la realidad, en Tuxcacuesco, porque el propio Juan Rulfo lo había dejado escrito en Los murmullos”, explica Fernández.

“Mi primer destino, ya en el estado de Jalisco, fue Sayula, el pueblo donde nació Juan Rulfo. Allí pude conocer a la persona que encontró la partida de nacimiento de Rulfo en la iglesia de dicho pueblo y también a la sobrina de Juan Rulfo, que me habló de su tío como una persona cariñosa y un poco mentirosa que jugaba al despiste con biógrafos e investigadores”, prosigue. Después se trasladó a San Gabriel, donde el autor vivió algunos años y el lugar que muchos identifican con Comala, aunque sin una base objetiva.

“Al final, ya en el páramo, Tuxcacuesco se adaptaba perfectamente a la descripción de Rulfo en la novela”, asegura. Era un pueblo triste y minúsculo donde solo había ancianos y niños, ya que la mitad de la población joven ha emigrado a los EEUU. “Por las calles sin pavimento, al atardecer, entre casas derruidas y portones carcomidos, corría desbocado un caballo que, no sé por qué, asocié con el de Miguel Páramo. Que un anciano me asegurara que conocía personalmente a Pedro Páramo, me dio la entera sensación de estar dentro de una novela”, describe Luis, que comparte una sensación parecida a la que su compañero tuvo en el Macondo de Gabo.


Mapa de Comala Ediciones Menguantes

El Malgudi de R.K. Narayan

Hace doce años, Elisa Reche vivió cuatro en Delhi, donde trabajaba de corresponsal para varios periódicos. Allí conoció a Bernardo Gutiérrez, que le propuso buscar el Malgudi de R.K. Narayan en el Sur de la India para el proyecto de Regiones imaginarias. “Y así lo hice”, cuenta. “La India cambia por momentos y era difícil dar con la pequeña ciudad de provincias sureña en la que Narayan situó toda su obra desde Swami y sus amigos, publicada en 1934. Ni el fotógrafo Jaime León ni yo la encontramos, pero sí dimos con otros paisajes, costumbres, lenguas y personas que aparecen en el capítulo Malecón Malgudi”, recuerda.

“Cuando hice el viaje me encontré con un Sur de la India más amable, con una naturaleza más salvaje y con un ritmo de vida más apacible, dentro de la intensidad que se vive en todo el país. También ahondó mi percepción de la imposibilidad de conocer bien el subcontinente asiático. Es un país con una cultura milenaria, complejísima a ojos de un occidental, con una enorme profusión de lenguas, costumbres y religiones. Es un jeroglífico imposible y, por ello, más fascinante aún”, describe Reche, motivo por el cual empezó a leer a Narayan.

Asegura la periodista que el autor de referencia indio “tiene esa universalidad propia de los grandes genios de la literatura capaces de narrar los anhelos o dudas de cualquier persona con una gran hondura y sensibilidad, al tiempo que en sus obras también revelan las especificidades de la historia y la cultura india desde dentro, sin los clichés orientalistas”.

Invita a descubrir la literatura de R.K. porque recurre al humor sin idealizar a sus personajes, “quienes aparecen con sus miserias y pequeñas heroicidades en ese territorio de la India profunda”. “También hace una reflexión avanzada sobre la situación subordinada de la mujer india en obras como La habitación oscura o la sutil, pero contundente, crítica a la colonización británica en casi toda su obra”, destaca Reche.

Mapa de Malgudi Ediciones Menguantes

viernes, abril 29, 2022

"Grândola" más de cien versiones para el hinmo de la Revoluciòn

PORTUGAL REVOLUCIÓN

"Grândola", más de cien versiones para el himno de la Revolución

EFELisboa23 abr. 2022

La canción del portugués Zeca Afonso sonó en la radio a las 00.25 horas del 25 de abril de 1974, era la segunda seña para iniciar la movilización militar que devolvería la democracia a Portugal.

José Afonso Zeca cantando con Manuel Freire, Francisco Fanhais, Benedito, José Jorge Letria, el "Grândola, Vila Morena" EFE/Asociación José Afonso

Fue escogida por la carga simbólica de la letra ("Tierra de fraternidad/el pueblo es quien más ordena/dentro de ti, ciudad").

"Era una forma de permitir que todos los oficiales que estuvieran implicados en la revolución sintieran en todos los cuarteles del país entero una señal de que las cosas iban a comenzar", cuenta en una entrevista con Efe Francisco Fanhais, el único de los cuatro protagonistas del tema con vida.

La melodía era un homenaje a la sociedad musical de Grândola, una localidad campesina del Alentejo, y al canto alentejano, que se grabó entre octubre y noviembre de 1971 en Francia, años antes de la Revolución. Para nada se esperaba lo que vendría después.

"No me imaginaba dos años y medio después que sería la segunda seña para el comienzo de las operaciones militares de la revolución. Es un orgullo y una alegría muy grande haber sido uno de los cuatro que grabó la versión original", recuerda Fanhais.

El tema formó parte del álbum 'Cantigas do Maio', dirigido por José Maria Branco, quien propuso a Fanhais colaborar en los pasos que suenan antes de la voz y en los coros, mientras que Carlos Correia estaba a la guitarra, acompañando a Zeca Afonso.

DE AMÁLIA RODRIGUES A LA CASA DE PAPEL

Antes de sonar en Portugal, "Grândola, Vila Morena" se estrenó en la ciudad española de Santiago de Compostela en 1972.

Convertida en el himno del 25 de Abril, la canción daría la vuelta al mundo en múltiples versiones, comparándose con el "Bella Ciao" italiano.

José Rodrigues es miembro de la dirección de la Asociación José Zeca Afonso y comenzó hace años una investigación sobre las versiones de las canciones del artista.

Tiene constancia de la existencia de más de cien, solo considerando ediciones con fines comerciales y no otras como la de Pablo Alborán y Cecilia Kraus para la última temporada de La Casa de Papel en 2021 o las subidas a YouTube.

Las primeras del listado, cuenta a Efe, llegaron en 1974, después de la Revolución, de la mano de artistas portuguesas como las fadistas Amália Rodrigues o Maria da Fé.

La lista engloba artistas portugueses, pero también de países como Brasil, Alemania, Suecia, Chile, Japón, Francia o España, como es el caso del grupo sevillano Reincidentes, que editó la canción dándole un toque heavy para su disco 'Aniversario' lanzado en 2013.

UN HIMNO REVOLUCIONARIO QUE SE QUEDA

"Grândola, Vila Morena se canta en todas las circunstancias en las que hay una afirmación política más fuerte con una exigencia, una reivindicación o una manifestación de apoyo a ciertas causas que son muy importantes en Portugal", explica Fanhais.


Ejemplos fueron las manifestaciones contra la política de austeridad de la derecha que se vivieron en Portugal en 2013 o en la celebración de la reciente victoria del socialista António Costa por mayoría absoluta en las elecciones de enero.

Pero va más allá del país. En 2018, por ejemplo, diputados y senadores del PDeCAT y de ERC despidieron en el Congreso de los Diputados español con esta canción al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

La música sigue vigente, pero también su mensaje político. "Grândola, Vila Morena" ya no es propiamente el elemento unificador de los portugueses", sostiene Fanhais, que considera que "hay mucha gente para los cuales es casi una ofensa

José Afonso Zeca cantando con Francisco Fanhais y Cisela. EFE/Asociación José Afonso




"En momentos fuertes en los que hay una confrontación entre la izquierda y la derecha, la voz de la izquierda es siempre el Grândola. No hay nadie de la derecha que acepte cantarla como su himno político. Es exclusiva de la izquierda", dice.

Por la música y su carga reivindicativa, la canción que llegó en 1971 y se convirtió en símbolo de la Revolución de los Claveles -que este año celebrará su 48 aniversario- no se olvida.

"Grândola, Vila Morena llegó para quedarse. En cuanto haya gente a quien la canción signifique un punto de partida para luchar y transformar lo cotidiano en un país o en una tierra a mejor, hay razón para cantarla, porque es una afirmación colectiva de un deseo de transformación y de que las cosas cambien en cualquier parte del mundo", concluye.

Brian Bujalance

comscoreLoadcomscoreLoadcomscoreLoadcomscoreCompletecomscoreCompletecomscoreComplete

martes, abril 19, 2022

Jackie Chan visita la Embajada cubana en Beijing.

 El blog de Cuba en China

Beijing, 11 de abril de 2022- El embajador cubano en China, Carlos Miguel Pereira Hernández, recibió hoy en la sede de nuestra misión diplomática al vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y presidente del Instituto Charhar, Han Fangming, quien se hizo acompañar del reconocido artista chino, Chen Long, más conocido por Jackie Chan.


Recorrido por la galería histórica de la Embajada. Foto: Embajada de Cuba


Recorrido por la galería histórica de la Embajada. Foto: Embajada de CubaVisita al Salón Fidel de la Embajada que recoge los vínculos del Comandante en Jefe con China. Foto: Embajada de Cuba

En un recorrido por la galería histórica de la Embajada “Cuba y China: Instantes de una eterna amistad”, ambos expresaron su admiración por Cuba y destacaron los fraternos lazos de amistad que unen a ambos pueblos que celebrarán este año 175 años, al conmemorarse el próximo 3 de junio el aniversario de la llegada de los primeros inmigrantes chinos a la Isla. De igual modo, mostraron su respeto por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su visita al salón que recoge los vínculos del líder de la Revolución cubana con el país asiático.


Bienvenida del personal de la misión diplomática al presidente del Instituto Charhar, Hang Fangming, y al reconocido artista chino, Jackie Chan. Foto: Embajada de Cuba

En encuentro posterior con el Embajador, ambas personalidades expresaron su cariño y admiración por Cuba, su historia y cultura, y su voluntad de contribuir al fortalecimiento de los nexos culturales con nuestro país. Al mismo tiempo, el reconocido actor chino ratificó sus deseos de visitar la Isla, tan pronto como sea posible, y llevar adelante varios proyectos conjuntos que permitan profundizar los nexos bilaterales en la industria cinematográfica.

Jackie Chan, quien funge además como presidente del Comité de Cultura y Paz del Instituto Charhar y embajador de la UNICEF, aprovechó la ocasión para anunciar, en nombre del Instituto y de su propia Fundación, un próximo donativo de un millón de mascarillas para apoyar los esfuerzos que realiza nuestro país en el enfrentamiento a la COVID-19.

Embajada de Cuba en China



Fragmento del libro:“Víctor Jara : Un canto truncado” Testimonio de su esposa, Joan Jara._😔✊🏽🇨🇱

"Lo siento, tenía que encontrarla…Lamento decirle que Víctor ha muerto… Encontraron su cuerpo en la morgue.  (…) Le ruego que sea valie...