He crecido escuchando la musica de Javier Álvarez (Madrid, 7 de octubre de 1969). Su voz es esencial en la «banda sonora» de mis recuerdos. Mis primeros acordes en guitarra fueron por su culpa.
Su historia, llena de «magia», de «casualidades», números, parece ir deshaciendo nudos que terminan por tejer una red de pescador que acaba en el mar. Porque para él, como me ha explicado en esta primera entrevista (que promete muchas más), al final, está el mar.
Si quieres ver la entrevista, ya, la tienes aquí. Pero te recomiendo que leas primero y escuches las canciones del primer álbum que te propongo.
Un chico bueno
Javier ha sido siempre un «chico bueno», de apariencia sutil y frágil, que mide cada palabra, que elabora la crítica más profunda sin insultar a nadie. Que pronuncia con cuidado, que tiene una dicción perfecta y del que se deja ver que ha sido siempre un «niño bien educado».
La edad del porvenir fue su primer gran éxito. Ocupaba las primeras posiciones de las emisoras. Se escuchaba por todas partes. Sin duda, se convirtió en un himno generacional.
Sus composiciones atrapan por un trabajo minucioso, sencillo, que sabe dónde entran las voces que le acompañan, los arreglos, que finalmente crean una atmósfera en cada canción. Escuchar un disco de Javier Álvarez es como ver una película.
1,2,3,4
Llegó 1,2,3,4. La canción que compuso cuando le llamaron para hacer el servicio militar y todo lo que aquello «removió» en su interior. A la vista está, en el siguiente vídeo, lo que sucedía cuando Javier salía a escena. Es emocionante escuchar corear esas letras, con el significado tan importante que tienen.
«En la inmensidad de que el día va a empezar, se nos nubla la visión. Tengo la impresión de que el cielo se me cae y la idea de irme hoy. No sé bien qué es la libertad, ni tampoco ser feliz. Alguien hoy me llamó «chaval», gilipollas me sentí. No quiero tener que huir.»
«Patria, sumisión. Hazte un hombre, maricón. Sabias frases, con que crecí… Guerra sé que hay cuando me ordenan besar la bandera que no elegí…»
«1,2,3,4 paso ligero, yo te lo mando… firme ponte recto, no eres nada, muchacho.»
Piel de Pantera
Piel de pantera llegó también para ponerle música a la Castellana… al mundo de la noche, de la prostitución, desde la más absoluta dignidad. La denuncia a la hipocresía, a la doble moral.
«Muerdo por fuera, me como por dentro. Piel de pantera, soy virgen del miedo». «Tiene pelotas que quien pasa más verguenza, tenga que combinarla con el frío y con la entrega. Parece broma que se escondan los que muestran y nos toque aprender de quienes todo se reservan». «El siglo XX se nos va ya de las manos, y el mundo es un gran puzzle de rincones infrahumanos». «Hombres de misa, por la noche santiguados, dan caza a la pantera y ponen a lavar sus manos».
De aquí a la eternidad
En ese primer disco, que es un verdadero clásico, Javier abría la ventana también para mostrar esa sensibilidad bestial de su lado femenino. Una canción que relata, de manera como solamente Javier sabe hacer, cómo se siente una mujer atrapada, que volaba lejos…
Junto a Víctor Manuel y Ana Belén, parió «De aquí a la eternidad».
«Asola el pensamiento la agonía del pensar…. domestiqué una culpa por soñar tan mal, con príncipes que no temieran naufragar…. Sueño con escapar de este berenjenal, y adentro sufro sola por no saber gritar».
«Los ojos se me cierran y aún he de limpiar… mañana dulcemente tengo que acabar de tejer el ayer, recorrer un mantel poblado de unos niños que yo amamanté»
Luna de menta
La luna ha sido siempre el objeto de referencia, y no podía faltar en este primer disco.
«La luna trata de que la amemos sin rechistar….» «La luna, más bruja que bruja, nos teje una tela que vuela y se va… luna más loca que loca, borracha de almivar y estrellas de mar….»
Amor en vena
Esta es posiblemente, de las canciones más tristes y más bonitas. La letra es de Javier, y la música es de Pedro Guerra. Años después, Antonio Vega hizo una versión.
La historia una «yonki», de quien se «cuestiona el precio del alma». De cómo crece, de cómo gestiona ese dolor, ese «comprar su morir»… Aprender a contener, a inyectarse el amor en vena…
Miss universo
«No tengo orgullo ni furia al pasar. Pero hubo rabia en algún que otro andar… Hay cicatrices de no comprender.» «Me escondí tantas veces creyendo ser yo, que olvidé que mi sitio no lo dicta un señor. No le veo sentido a luchar por luchar. Estrujar tanto el coco y llamarlo pensar….» «Miss Universo soñé ser una vez. Faldas cortitas y apretado corsé. Me sigo pintando sin ningún afán. Si me tocas el culo, te capo, chaval.» «Se acabaron las ganas de hablar y suplicar, me ha llegado la hora de buscar mi lugar. No le veo sentido a sólo dar de mamar. Transparente me siento y aún parezco flotar…»
¿Podría imaginarse alguien que una canción que plasmase la esencia feminista podría escribirla un hombre? Pues aquí la tienes.
Javier, el «peligroso«
No oculto la admiración que he sentido siempre por él, principalmente como artista, capaz de atreverse con casi todo, y con la capacidad de los grandes, que hagan lo que hagan siempre suena a ellos.
En esta primera entrevista hemos hablado de su primera etapa, ese primer disco que le lanzó a lo más alto de la esfera musical española en 1995. Sus canciones, un éxito tras otro, fueron himnos generacionales de una canción «protesta», pero alegre, luminosa, bonita.
Pero Javier tiene ese «don», que hace que quien le admira, lo haga por su inteligencia, por su sensibilidad, y sobre todo, por su autenticidad. Y esto es precisamente, lo que asustó a muchos, porque Álvarez no había venido para dejarse moldear, sino para expresar todo lo que había que decir. Y consiguió que se coreasen sus canciones, como éxitos bestiales, cargados de mensaje. Javier despertó a «las masas»… metiendo en nuestras cabezas mensajes necesarios, pero al mismo tiempo, «peligrosos». Y es que, Álvarez, ahí donde le véis, es un tipo muy peligroso, y esa es la razón por la que un día dejó de sonar. No porque su música no fuera excelente, ni porque no tuviera mensaje. Precisamente, por el peligro que tiene en este sistema, despertar conciencias de una manera tan sutil y tan bonita.
Después, aparecieron algunas sombras que han servido para mirar cara a cara al «lado oscuro». Javier bajó a los infiernos, como se suele decir, y lo más importante de ello, es que lo vivió, se empapó, se lo comió a cucharadas para salir después. Y todos estos viajes entre las luces, las sombras, el ruido y el silencio, se deja entrever en sus canciones, que son un «vademecum» para muchos.
Como se conoce, este año se celebra el 170 aniversario del natalicio de José Martí, el más universal de los cubanos, que sentenció con mucha veracidad: «Los niños son la esperanza del mundo». Hoy aprecié a Martí a través de los ojos de la infancia en un acto de homenaje al Héroe Nacional en el parque del municipio villaclareño de Camajuaní. Cuando llegué, estaban organizadas las sillas, los micrófonos, las flores dispuestas alrededor de una columna coronada con el busto de José Martí. Cuando observé a mi alrededor, vi que las escuelas del municipio rodearon la plaza de su patria chica de mesas con dibujos, recortes de fotos y libros. Se precipitó mi curiosidad, pues recordé mi propia niñez.
Cuando nosotros, los de la generación del 90, éramos niños, existía la costumbre de las Paradas Martianas. Allí me disfracé de Pilar y de la bailarina española. También estaba la tradición de estas mesas con objetos relacionados con la vida y la obra de Martí. Yo recuerdo que estos fueron mis primeros pasos hacia la admiración a la personalidad del Apóstol. Tal vez, por ello me alegré cuando, después de 20 años que dejé de ser niña, pude observar que se mantiene una bonita tradición que cala profundo en los niños cubanos, cuando de honrar y admirar a José Martí hablamos.
La niña que llevo dentro me escabulló del acto un momento y en solitario aprecié lo expuesto: imágenes de los cuentos de La Edad de Oro; fotos de José Martí con su hijo Ismaelillo, con María Mantilla; dibujos de los niños con las técnicas que nos enseñan en la primaria —dibujar con temperas y conformar un retrato con recortes de papeles de colores. Tropecé en una de las mesas con los resultados del concurso «Leer a Martí» y recordé mi participación en ese concurso con un articulillo sobre los «Tres Héroes», mi texto preferido de La Edad de Oro.
También se exponían varios libros. No podía faltar La Edad de Oro, en sus varias ediciones, y la mejor biografía que, para mí, se ha escrito sobre el héroe: Martí, el Apóstol, de Jorge Mañach. Sonreí al ver Yo conocí a Martí, una selección de Carmen Suárez, pues fue el primer libro que leí sobre la búsqueda de la persona que fue Martí a través de quienes lo conocieron y lo recordaban. No olvidé, después de tantos años, la descripción de Enrique Collazo:
«Era Martí pequeño de cuerpo delgado; tenía en su ser encarnado el movimiento, era vario y grande su talento, veía pronto y alcanzaba mucho su cerebro; fino por temperamento, luchador inteligente y tenaz que había viajado mucho, conocía el mundo y los hombres; siendo excesivamente irascible y absolutista, dominaba siempre su carácter, convirtiéndose en un hombre amable, cariñoso, atento, dispuesto siempre a sufrir por los demás, apoyo del débil, maestro del ignorante, protector y padre generoso de los que sufrían; aristócrata por sus gustos, hábitos y costumbres, llevó su democracia hasta el límite, dominaba su carácter de tal modo, que sus sentimientos y sus hechos estaban muchas veces en contraposición; apóstol de la redención de la patria, logró su objeto».
Años después encontré este otro libro —también visible en la exposición camajuanense—: El Martí que yo conocí, de Blanche Zacharie de Baralt, un libro de gran delicadeza y sensibilidad. Si se desea conocer a un Martí humano, se debe leer este texto, escrito por la esposa de Luis Baralt, amigo del Apóstol en Nueva York. Ella declara sobre Martí:
«(…) Le encantaba escribir —no solo sus trabajos literarios, muchas veces, por desventura, trabajos forzados—; se deleitaba hasta en escribir breves esquelas a sus amigos, para comunicarles una noticia, o para agradecerles un insignificante favor.
«La pluma en su mano, fina y nerviosa, era un atributo que parecía formar parte de su propio ser.
«(…) Los pintores y escultores de hoy que quieren reproducir la imagen del Apóstol deberían estudiar detenidamente aquel retrato (se refiere al de Herman Norman) que tiene el sello de su espíritu, su carácter esencial. Los artistas que nos lo muestran encorvado, desaliñado, no han comprendido, en absoluto, el personaje, que era lo que los americanos llaman un live wire, un alambre vivo, alerta, erguido, cuidadosamente vestido, aunque a veces, con pobreza (…) pero era, sobre todo, su actitud interior que se transparentaba en su apariencia física».
Estos textos nos invitan a leer la obra martiana, para conocer por nosotros mismos a José Martí en las diferentes aristas de su pensamiento: literario, artístico, social, político, militar, entre otros. En las Obras Completas podemos encontrar una visión más personal del Héroe Nacional en su epistolario y en las cartas rítmicas, a las que se refiere Blanche Zacharie, como esta a Juan Bonilla:
Juan amigo, y mi señor, No ha podido usted hacer Cosa a sus años mejor Que tomar dueña y mujer.
Dos cosas son en verdad Las prendas de la salud: En el pensar, libertad; En amor, esclavitud.
Con la rodilla rendida, Bese en mi nombre la mano A la que alegra la vida De un caballero cubano.
Muy pronto voy a ir a ver —Cuando ande menos al vuelo— A los que van a saber De qué color es el cielo.
También se encuentra esta carta rítmica a Néstor Ponce de León, del 21 de octubre de 1889, donde de esta manera poética y tan peculiar, explica —en la temprana fecha de 1889— el sueño de su proyecto político para la patria:
«(…) Miente como un zascandil El que diga que me oyó Por no pensar como yo Llamar a un cubano “vil”.
(…) En la patria de mi amor Quisiera yo ver nacer El pueblo que puede ser, Sin odios y sin color.
(…) Si es uno el honor, los modos Varios se habrán de juntar: ¡Con todos se ha de fundar, Para el bienestar de todos!»
Acaso recordé estas rimas porque vi el tomo sobre poesía de las Obras Completas martianas con los otros libros ya mencionados en esta mesa, y por la otra, me encuentro con las Cartas a María Mantilla, recuerdo a la bibliotecaria de mi primaria cuando nos las leía. El silencio irrumpe mis pensamientos, alzo la vista y veo a los presentes sentándose frente al busto de Martí. Yo, disciplinadamente, tomo asiento, cantamos el Himno Nacional, se recita poesía y se canta a Martí, se entregan diplomas y el acto termina. Me dispongo a marcharme.
Tal fue mi sorpresa cuando al terminar —al estilo de la generación de los 90—, la fría muestra de objetos relacionados con el Apóstol se convierte en vivas exposiciones de los niños que han recopilado los libros, imágenes... y han confeccionado los dibujos sobre Martí. En la primera mesa, los niños, a viva voz, leen frases y aforismos del Apóstol. Los jóvenes que estaban al frente de la actividad —dirigentes de la Juventud Comunista y del Movimiento Juvenil Martiano— les preguntan por sus cuentos preferidos de La Edad de Oro; unos responden que Bebé y el señor Don Pomposo, otros que La muñeca negra, aquel que Los dos príncipes. De inmediato, yo recordé el mío: Meñique.
Entre todos los niños, me impresionó un trigueñito que respondió por su cuento preferido a El camarón encantado, y enseguida habló con pasión y conocimiento sobre El presidio político en Cuba. Explicó la historia de Lino, el niño de 12 años, y habló de que Martí arrastraba una bola de hierro en el pie porque estuvo preso por los españoles en las canteras de San Lázaro. A mi niño me le cortaron la inspiración, diciéndole que estaba leyendo adelantado a su edad. Yo me le acerqué como si le dijera un secreto, le conté que de los eslabones de ese grillete, Martí tenía un anillo, y en él tallada la palabra Cuba, y que desde esa corta edad —y unido a la injusticia del fusilamiento de los estudiantes de Medicina— había decidido libertar a la patria del yugo español. Me despedí de él pidiéndole que no dejara de leer sobre Martí. Él me sonrió.
En la última de las exposiciones recitaron La bailarina española, La perla de la mora, un fragmento de La muñeca negra. Los niños camajuanenses terminaron su exposición diciendo a coro: José Martí. El presidente de la FEEM, muy ingenioso —mesa por mesa—, les pedía que dijeran José Martí para tomarles una foto, y los niños gritaban a coro: José Martí. Volvían a repetir su nombre por otro grupo de niños, uno tras otro. Y el nombre del más universal de los cubanos se escucha alto y repetidamente entre los infantes cubanos. Y en cada rincón de la Isla vive —porque se le recuerda— José Martí.
P.D.: Con la certeza de que este tipo de actividad se hace a lo largo del país, me llené de esperanza y seguridad de que, a los 170 años de su natalicio, no desaparece la huella del Apóstol de la independencia cubana. Con el mismo propósito de no olvidar lo que representa Martí para Cuba, incito a la lectura y sugiero estos textos:
•La obra martiana compilada en los 26 tomos de las Obras Completas de José Martí, una opción más elaborada en su edición crítica. •Martí, el Apóstol, de Jorge Mañach •Yo conocí a Martí, de la compiladora Carmen Suárez •El Martí que yo conocí, de Blanche Zacharie de Baralt ••El hombre Martí, de Mary Cruz
El trovador cubano Fernando Bécquer, sancionado por abusos lascivos, ha sido encarcelado. La evolución en el tiempo de este caso puede marcar un antes y un después en la respuesta pública a las violencias machistas en la nación caribeña.
El lunes 9 de enero, a pesar de estar cumpliendo una sanción de libertad limitada, Fernando Bécquer arremetió en Facebook contra las feministas y en particular las mujeres que lo denunciaron por violencia sexual en 2021.
La misoginia y agresión hacia las demandantes fue tal que los textos de Bécquer desencadenaron la indignación y denuncia en las redes sociales de activistas, escritoras, especialistas y personas sensibles, hasta conseguir que los textos fueran eliminados de la plataforma online.
Entre los primeros posicionamientos oficiales estuvo el de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que publicó en Twitter una declaración donde afirmó que en los textos compartidos por el músico cubano “hay una profunda expresión de misoginia, que muestra su desprecio por las mujeres y la ignorancia sobre lo que es el feminismo. Lejos de mostrar respeto y arrepentimiento ante la justicia, actúa con total impunidad.”
Pocas horas después, el Instituto Cubano de la Música y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), dos actores que hasta el momento no se habían posicionado ni tomado acciones al respecto, dieron a conocer sendas declaraciones condenando las publicaciones del trovador. Al día siguiente, 10 de enero, Bécquer pidió disculpas a la FMC, se dijo inocente y se escudó en su militancia política.
“…me disculpo con la FMC, me disculpo, con la mujer cubana y no con las que usan el feminismo para hacer contrarrevolución usando mi nombre, ya que no es un secreto ni lo será nunca que soy un trovador de patria o muerte”, afirmó.
Sin embargo, ninguna de estas justificaciones se sostuvo en el tiempo. El propio día 10 enero, el Tribunal Provincial de La Habana revocó la sanción alternativa de tres años y cuatro meses de limitación de libertad (libertad vigilada), impuesta a Bécquer en un proceso de apelación, algo desconocido hasta el 12 de enero, día en que se publicó la nota del Tribunal.
“La nueva decisión del referido tribunal de justicia, basada en el Artículo 33 apartado 1, inciso b) de la Ley No. 152 de 2022 –Ley de Ejecución Penal–, obedece a que el ciudadano Bécquer Cifuentes ha incurrido recientemente en graves hechos que incumplen, de manera flagrante y notoria, los requerimientos de buena conducta y respeto a las normas de convivencia social, a que venía obligado en cumplimiento de la mencionada situación legal, tal y como había sido previamente advertido”, refiere la información oficial.
Al respecto, la abogada Alina Herrera explicó en Facebook que no fue “la letra de una canción la que fuera motivo de denuncia o revocación por sí misma. Es que la letra contenía lascivia y su autor había sido encontrado culpable de abusos lascivos por un tribunal facultado”, escribió.
“Lo anterior presupone que la subsidiaria con la que fue beneficiado no se cumplió, por tanto, la revocación era inminente”, afirmó la jurista.
Tiempos que se acortan ¿Cuba está cambiando?
Apenas 72 horas separaron las expresiones misóginas y violentas de Fernando Bécquer de la revocación de su sentencia mediante el dictamen del Tribunal Provincial; algo inédito para un caso que no se caracterizó por la celeridad.
El 8 de diciembre de 2021 cinco mujeres ofrecieron sus testimonios al medio El Estornudo. Ellas contaron lo que otras cubanas confirmaron después: Bécquer se servía de su posición social, su profesión y conocimientos de la religión afrocubana para aprovecharse de un momento de vulnerabilidad, engañarlas y abusar de ellas sexualmente.
Días después, la escritora Elaine Vilar Madruga fue la primera en denunciarlo ante la policía. A ella se unieron otras cinco cubanas que llegaron a juicio. Varios medios refieren que unas 30 mujeres alegan haber sido víctimas de Bécquer y algunas víctimas fuera del país expusieron en redes sociales y medios de prensa las dificultades para asentar una denuncia formal y la revictimización que sufrieron durante el proceso.
Debieron pasar 10 meses, casi un año, para que se llegara al juicio. En ese tiempo, las denunciantes, otras activistas y comunicadoras cubanas mostraron en redes sociales el acoso, la beligerancia, la revictimización y la politización del caso.
Cuando el 19 de octubre se dictó sentencia y Fernando Bécquer fue hallado culpable, una parte importante de la reparación llegó, pero fue incompleta. La declaración fue reconocida como un paso fundamental, no así la sentencia de cinco años subsidiada con limitación de libertad.
En aquel momento, Elaine Vilar Madruga reclamó una sanción social a quien se hizo valer de su estatus de músico para llegar a sus víctimas, mujeres jóvenes en su mayoría.
“Ojalá la radio y la televisión nacionales tengan igual deferencia hacia las mujeres que por más de 20 años este ser ha depredado. Ojalá el Ministerio de Cultura tenga en cuenta esta sentencia de culpabilidad y no se le permita acceso a un escenario. La gente decente de este país lo pide y lo espera”, dijo Vilar Madruga en su perfil de Facebook.
Tres meses después ese círculo se cerraba. “La muchacha que una vez fui, la que guardó silencio por juventud y miedo, tiene hoy un poco de la paz que merece”, publicó la escritora cubana al saber, el pasado 12 de enero de 2023, que los tres años y cuatro meses de la sanción se cumplirán en régimen penitenciario.
“Y esa paz quisiera que les llegara especialmente a todas las mujeres, a todas las muchachas que me escribieron durante meses diciéndome que ellas también habían sido abusadas por Bécquer, pero que no podían denunciar”, agregó en un post de la red social.
¿Qué cambió entonces? ¿El compromiso de hoy seguirá presente mañana? “Si en diciembre de 2021 me pronuncié sobre el tema en este muro de FB, más que todo como ciudadana, hoy lo hago desde mi condición de miembro de la UNEAC y de artista unida por sólidos lazos a las instituciones culturales de este país, a muchos artistas en activo y al público”, dijo la trovadora Rita del Prado en su muro de Facebook el día 10 de enero.
“Aclaro con todo respeto: no le estoy pidiendo entre líneas a ningún colega ni funcionario que me llame para contarme confidencialmente cuáles decisiones se han tomado con este caso. Lo espero como un mensaje claro, abierto, oficial y colectivo, pues colectivas son la indignación y la expectativa de que alguna autoridad interrumpa la impunidad y desfachatez de Bécquer”, demandó la artista.
Ese mismo día y en esa misma red social, la escritora e investigadora espirituana Yanetsy Pino Sierra reclamaba que se hicieran efectivas las normas y leyes existentes en Cuba.
La nación del Caribe aprobó en los últimos años una Estrategia Integral de Prevención y atención a la Violencia de Género y en el Escenario Familiar y nuevos Código Penal, de Procesos y de Familia, con cambios sustanciales en el enfrentamiento a la violencia de género. Además, en 2021 se aprobó el Decreto-Ley 35 que regula las telecomunicaciones en Cuba, prohíbe la difusión de noticias falsas y la incitación a la violencia, entre otros asuntos. “Acaben de aplicar las leyes con la debida justicia o las mujeres seguiremos vulnerables hasta el fin de nuestros días”, dijo Pino.
Hasta el cierre de esta nota, una mirada a las publicaciones de medios nacionales y a las redes sociales deja ver comentarios de usuarios más sensibilizados con la problemática y en acuerdo con la sanción contra el trovador cubano.
El rol de los medios de comunicación como espacio de denuncia, el alcance de las redes sociales para la movilización virtual y el activismo, el acompañamiento de las mujeres desde las organizaciones y colectivos independientes y la respuesta de las instituciones mandatadas a hacerlo son aprendizajes de este caso que ameritan multiplicarse en otros espacios menos mediáticos.
Desmontando prejuicios: la ideología como justificante machista
En todo momento Fernando Bécquer aludió a las denuncias en su contra como un show montado por su apoyo al gobierno y la Revolución. Esa postura fue asumida por otras personas, incluyendo artistas que le siguieron el coro desde el inicio. Sin embargo, los hechos recientes desmontaron esa estrategia, por baja y falsa.
La escritora Laidi Fernández de Juan opinó al respecto en el portal cultura La Jiribilla: “Politizar la violencia, viejo recurso, además de manipulador, es un mecanismo absurdo, inútil e inadmisible. Basta ya de engaños. Hablando en plata: todos somos vulnerables al maltrato, todos debemos unirnos contra él y todos tenemos el deber de combatirlo, como el cirujano que extirpa un tumor”.
El educador popular Joel Suárez, integrante de la mesa colegiada del Centro Martin Luther King, se sumó a las críticas contra Bécquer en redes sociales. “La eticidad de la Revolución no admite que bajo su nombre se quiera refugiar quien comete un acto lesivo de la dignidad humana…”, dijo Suárez.
Por su parte, la periodista Ania Terrero se refirió a una “nueva ola de hombres machistas que se catalogan a sí mismos como ‘rojos’, ‘revolucionarios’, ‘súper comunistas’ e intentan mostrar el feminismo floreciente en Cuba únicamente como ‘una patraña del imperialismo’, ‘una estrategia para hacer contrarrevolución’.
“Esta nueva versión del machismo, este mismo problema de siempre con otros perfiles -a veces falsos- como fachada, confirma que el feminismo es, sobre todo, urgente”, agregó Terrero.
Fernando Bécquer no es el primer victimario que se escuda en su ideología política ante una denuncia por violencia machista. Una década antes, en 2013, se catalogó la encarcelación del escritor y opositor cubano Ángel Santisteban por violencia contra su expareja como un juicio por motivos políticos.
Entonces la iniciativa conocida como Tod@s contra la violencia reunió, a través de correo electrónico, los apoyos de más de 200 personas en un llamamiento contra la violencia machista y por una ley integral en Cuba.
“Rechazamos la manipulación política de este caso, con su consecuente naturalización de la violencia contra la mujer, así como la repetida agresión a la víctima, al exponerla repetidamente sin consideración alguna”, reconocieron promotoras de la iniciativa en aquel momento. Lo vivido entonces y por estos días en La Habana revela que es estratégico y sistemático el empuje y la persistencia de las mujeres, las feministas y especialistas cubanas que, iniciando 2023, han exigido se cumpla la ley y se haga justicia. Estos son otros tiempos y ellas lo saben.
Respecto a la canción de moda de #Shakira en colaboración con Bizarrap, puedo comentarles que, evidentemente, la canción no es ni la mejor ni la más audaz de su repertorio, ella ha mostrado más calidad como autora, sobretodo en sus primeros discos; sin embargo, hay un par de toques de humor y sátira (en tono de burla) que me parecieron creativos.
No justifico el que haya ridiculizado al ex jugador del Barcelona en su canción, pero es libre de hacerlo si de esa manera sana su corazón, de por sí su vida amorosa ya ha estado en boca del mundo desde hace varios meses. Otra raya más al tigre pues… ¡qué más da!… seguro así lo pensó #Shakira.
Además, el debate no radica en que si es una obra de arte este tercer tema que le dedica a Piqué o no en este ánimo de encono (la primera fue Te felicito y la segunda Monotonía); más bien sobre si fue la forma “correcta” de ventilar su ruptura, sobretodo si hay hijos de por medio. En esas esferas frívolas (de la gran mercadotecnia de la industria musical) lo que más interesa es “facturar”. Eso es desde siempre. No obstante, no siempre venden las canciones hechas al servicio de la canción misma. Está comprobado que las que más venden son las que repiten el discurso predominante en la música llamada “comercial”. En la actualidad hay ejemplos tangibles.
Las canciones de despecho y de desamor han existido siempre, incluso muchas de ellas repiten las mismas formas y no aportan nada, es más de lo mismo. La diferencia con la de Shakira es que ella lo hizo de manera frontal, pese a los lugares comunes que hallamos en esta canción que, por cierto, llegó al número 50 el día de hoy de las más escuchadas en el mundo.
Hay canciones que merecen más ser escuchadas, estoy de acuerdo; hay mejores canciones, también; hay canciones con una propuesta distinta y audaz, claro… Lo que tiene que cambiar es la industria musical, pero mientras sigamos hablando del tema y escuchando estas canciones para satisfacer el morbo, seguirán ganando millones y eclipsarán a las canciones que fomenten un contenido más profundo y poético.
A Shakira déjenla en paz, mejor escuchemos otro tipo de canciones…
"Ante todo estaba en estado de shock, porque fue un asesinato, sentía que me venia abajo. Estaba derribado. Quiero decir que siempre lo tenia presente. El era el líder, y no creo que los lideres como las estrellas pop sean los suficientemente importantes para matarlos, sabes, se que es una cosa terrible, yo no creo que nadie es lo suficientemente importante para ser asesinado. El quería enderezar lo torcido, tu sabes, asesinan a dirigentes políticos en lugar de extremistas, y obviamente podría pasarle a cualquiera que esté en este escenario deseando revocar este sistema, y sabrás que el se mantuvo firme hasta lo ultimo.."
Bnos días y un fuerte abrazo. Mi postura al igual que la tuya, y la de muchos y muchas. La obra de Pablo Milanes es grande y está; y es parte de este pueblo, y de esta Revolución y este sistema al q el mismo Pablo denigró en sus últimos tiempos. Solo hay que darse una vuelta por publicaciones como la de Ian Padrón y otros para darse cuenta el uso de Pablo, lo que dijo y los por que...
El tweet que genero la polemica.
Posterior aclaración
Toca respeto, condolencias a su familia y ya está.
Por nuestra parte ayer murieron niños por descuido e irresponsabilidad, se nos hace necesario velar y alertar por los nuestros, niños y jóvenes que están en sus últimos dias de vacaciones, nada nos puede ser indiferentes como lo fue con frialdad al q grabó tan fatídico suceso en el malecón habanero, eso es condenable para la sociedad.
Hoy conmemoramos el Día del Farmacéutico y en estos últimos tiempos en Cuba se ha trabajado duro para que haya al menos medicinas creada de lo natural o estudios para hacer con poco y lograrlo, eso y más se lo debemos a nuestros especialistas en esa rama.
Hoy un Aniversario de Guiteras. Hoy día glorioso para la Historia pq en Rusia se inauguró un monumento a Fidel y están conversando Putin y Díaz-Canel.
Hoy estamos en dos procesos importantes. Un 25 de Nov que nos trae como cada día debe ser a un #FidelEntreNosotros y un #FidelPorSiempre y un Domingo de Elecciones #YoVotoEl27 y ahí hay trabajo dsd ya de todas y todos en esta isla, mostrando el proceso para que los gusis no se pongan con manchas a denigrar de nuestro proceso electoral y de la ANPP. También tenemos a una Delegación de jóvenes de la FEEM, la FEU y la UJC en Venezuela, en la Patria de Bolívar y haciendo por el movimiento estudiantil y juvenil, abanderados en la vanguardia y por esta Cuba Libre y Soberana.
Y sigue la Solidaridad y las buenas vibras. A Pablo que descanse en paz, y ya está!. En eso va nuestro día a día y en hacer hermana como haces tú, como hacen todos los que amamos esta Revolución y la defenderemos al precio que sea necesario de traidores, oportunistas y gusanos de poca monta. Y parafraseo con respeto: Al imperialismo y a los traidores ni tantito así!
Con las botas siempre puestas seguiremos en combate!
En 1974, estando en Estados Unidos, llegó a mis manos un disco de Daniel Viglietti titulado “Trópicos” donde aparecían unas canciones que de inmediato se asentaron en mi sensibilidad. Una era “Canción del elegido”, de un tal Silvio Rodríguez y otra “Pobre del cantor”, de un tal Pablo Milanés. Me puse a indagar sobre quienes eran capaces de decir las cosas de aquella manera y pronto descubrí a unos jóvenes que habían fundado junto a otros músicos La Nueva Trova Cubana, movimiento de canción popular que comenzaba a tener fuerza y arraigo en varios países latinoamericanos.
Quién me iba a decir que al año siguiente la vida me deparaba la sorpresa de poder empezar a dedicarme profesionalmente a la música y de grabar mi primer disco “Entre Amigos”.
Un año más tarde, en 1976, me enteré de que La Nueva Trova venía a actuar a España, concretamente a Barcelona. Como no tenía medios económicos y era una época difícil para cantar, en plenos comienzos de la Transición, conseguí un trabajo de camarero en un stand de la Feria de Muestras de Barcelona con el objetivo de poder asistir a algún concierto de aquél grupo de músicos que había empezado a admirar.
La diosa Fortuna se puso de mi parte. En el stand, donde yo estaba de camarero, había un cocinero cubano que me dijo que él conocía a Pablito y que me lo iba a presentar. Y así fue. Conocí a Pablo, a Amaury Pérez, a Sara González, a Eduardo Ramos… Y ahí nació una gran amistad con todos ellos…, y con Cuba.
En 1977 traje a cantar a Canarias por primera vez a Pablo y a Silvio.
Dimos una serie de conciertos juntos…, Plaza de Toros…, Teatro Pérez Galdós…, y ahí quedó asentada aquella amistad.
Ese mismo año viajé a Cuba con la Brigada José Martí, de países europeos no socialistas, a trabajar solidariamente en la construcción. Pablo, al enterarse, fue a buscarme al campamento. Cuando terminé mi experiencia brigadista, me invitó a su casa, donde me quedé un mes más y estuve cantando en varios lugares, muchas veces con él.
Ese mes viviendo en su casa me permitió descubrir a un ser que iba a cambiar mi vida, en lo musical y en lo humano. E iba a nacer entre los dos una complicidad inquebrantable, donde con un cruce de miradas era suficiente para saber lo que el otro te estaba diciendo. Se asentó entre ambos una empatía, una pasión mutua que nos ha permitido vivir momentos importantes de nuestra historia.
En el plano artístico aprendí mucho a su lado, aunque nunca he conseguido escribir un comienzo de canción tan brillante como “Esto no puede ser, no más que una canción…” O cosas como “la prefiero compartida antes que vaciar mi vida, no es perfecta, más se acerca a lo que yo simplemente soñé…”
¡Qué talento! ¡Qué legado nos deja! Nuestras vidas van a poder seguir viviendo recreándose en frases que utilizó Pablo en sus canciones…, “y ahora tratar de conquistar con vano afán este tiempo perdido que nos deja vencidos sin poder conocer eso que llaman amor para vivir…” Pablo ha conseguido que muchos hayamos ido formando nuestras vidas ayudándonos con sus canciones. La expresión “eternamente” no hubiera tenido el mismo significado ni la misma fuerza, sin la canción “Yolanda” de Milanés.
Hasta más de una década después de conocernos no se produjo el momento en que al asistir a un concierto suyo me dijera: “Hoy sales a cantar conmigo…” Fue como aprobar la reválida… Y cuando me dijo de hacer un disco juntos…, toqué el cielo con mis dedos…
“Igual que Ayer” se tituló…, homenaje a los grandes sones cubanos.
Pero la mayor condecoración que me otorgó Pablo fue un día cuando fui a reclamarle que no me había dado la atención que como amigo, yo creía merecer… Me calló para siempre cuando me dijo: “Es que tú no eres mi amigo…, es que tú no eres mi hermano…, tú eres como una prolongación mía…” Qué decir ante semejante confesión…, y qué responsabilidad se me creó…, no podía defraudarlo ni en el aspecto artístico ni en el humano…
Pablo Milanés siempre tuvo un excelso sentido de la justicia. Siempre manifestó aquello que él creía que había que denunciar…, sin tapujos…, con valentía…, llamando a las cosas por su nombre…, aún siendo consciente de las consecuencias que podían acarrearle.
Nos deja una obra de más de 50 discos. Ha sido un Grande. Varias generaciones tienen en su carpeta de favoritos alguna canción de Pablo Milanés.
Compartió su talento con infinidad de artistas…, con Silvio, Pancho Céspedes, Chucho Valdés, Carlos Varela…, Serrat, Sabina, Aute, Ana Belén, Alberto Cortez…, Simone, Milton Nascimento, Gal Costa, Chico Buarque, Caetano Veloso…, Mercedes Sosa, Fito Páez, Charly García…, Tania Libertad, Maná, Armando Manzanero…, Soledad Bravo…
Aparte del disco que hicimos juntos, yo he puesto mi voz junto a la suya en un disco próximo a salir donde también están Juanes, Ana Belén, Alejandro Sanz…
Pablo Milanés, sin ninguna duda, ha sido el artista extranjero que más veces ha venido a actuar a Canarias. Yo le calculo alrededor de 40 ocasiones. Y no solo colaboró conmigo, también lo hizo con otros artistas canarios como Sabandeños, Pedro Guerra, Mestisay, Gofiones o Fuerte Ventura.
Teníamos un proyecto de hacer un disco cantando juntos canciones populares canarias, que la ceguera y la incompetencia de las autoridades culturales de las islas no vieron como algo interesante. Nos privaron de escuchar la voz de Pablo cantando Sombra del Nublo o Ay, Santa Cruz.
Últimamente procuraba asistir a todos los conciertos suyos con el presentimiento de que a lo mejor era la última vez que lo veía sobre un escenario. El 23 de julio en la Catedral de Vitoria fue la última ocasión en que cantamos juntos. Al día siguiente, en Hondarribia, fue su último concierto.
Ha sido tan Grande y tan genial que no vamos a sentir su ausencia…, sus canciones van a seguir con nosotros en nuestro día a día.
Bueno, yo sí. Yo voy a echar de menos la complicidad, las tardes de charla donde aprendía tanto, donde ni me daba cuenta que de alguna manera nos estábamos despidiendo… Siempre con la humildad que le caracterizaba.
De qué callada manera…, se fue alejando hacia la Gloria…
Por: Jorge Ángel Hernández / Imágenes: Tomadas de Pixabay La Jiribilla.
15/11/2022
No es la primera vez que la prensa corporativa utiliza la popularidad de Joaquín Sabina para sus intereses ideológicos. Lo recuerdo hace años, ante un debate de candidatos a la presidencia española, como un fanático de estadio que desde su butaca doméstica apoyaba al suyo y fustigaba a su contrario. Era un remedo de reality show con el que se sonsacaban el efímero gesto del votante permeable y el cantautor se dejaba convertir en comparsa de ese espectáculo que tan magistralmente él satirizara. De la expresión satírica a la parodia: También contamos con / la inestimable participación / del mítico Joaquín / que en nuestras manos clama el fin / de la Revolución.
“La agenda de curso no ha cambiado, sino los elementos del tablero”
Ninguno de esos medios de prensa se hizo eco, anteriormente, de las ideas de ruptura de Sabina y cedió solo a su aplastante popularidad, cuidándose muy bien de tomarla por el brillo y no por la expresión. Hoy, en vísperas de un documental que recorre su vida, vuelve al show programado para fustigar a la Revolución cubana. Curiosamente, la mayoría de esas agencias corporativas de la información parecen “perdonarle” lo que antes fuera imperdonable para ellas: ser amigo de Fidel Castro y la Revolución cubana. La agenda de curso no ha cambiado, sino los elementos del tablero. Y ese Sabina maestro del ingenio se pasa por el mismísimo título del documental aquello de que amores que matan nunca mueren.
Para la propaganda de guerra cultural, presta a freír en su sartén toda oportunidad, vale un potosí que el ariete rebelde que tanto molestara se someta a un público mea culpa, pues recupera un patrón fundamental de guerra fría. ¿Lleva hash la pipa de la paz que se fuma Joaquín a estas alturas? ¿Es demasiado gris el traje que se ajusta y a toda costa busca rasgar la vestidura? ¿No se ha enterado de que esos “jóvenes manifestantes” que dice apoyar son clientes, en tenaz competencia y conducta dócil, de la maquinaria hegemónica que tanto fustigó? ¿Es ya un autoestopista debajo de la lluvia? ¿Atraviesa en Kawazaki por un cuadro del Greco? ¿Hace caso, por fin, a los que dicen “Eh, Sabina, ten cuidado con la revolución, que contamina”?
Al cambiar, no de palo pa’ rumba, sino de reguetón pa’ tángana, el ya septuagenario cantautor se deja usar como cola de ratón (ideológico) y olvida que es aún cabeza de león del sentimiento de quienes escuchamos sus canciones sin que gane el cansancio. Y es lamentable que no entienda que la propaganda que lo manipula no asume, ni respeta siquiera sus ideas, su tropología raigal, siempre ingeniosa; solo aprovecha para usarlo como ariete de facto y dejarlo enseguida en el trastero.
“¿Lleva hash la pipa de la paz que se fuma Joaquín a estas alturas? (…) ¿No se ha enterado de que esos “jóvenes manifestantes” que dice apoyar son clientes, en tenaz competencia y conducta dócil, de la maquinaria hegemónica que tanto fustigó?”.
Como ha ocurrido con otros, no importa ya qué diga, o qué vuelva a decir. Sus admiradores lo son, o lo somos, por la intensidad emocional de las composiciones que trascienden ese tipo de boutade torpe, clientelista de la popularidad efímera. Así es el mundo de la propaganda que usa al individuo en calidad de modelo para marcas y no de ciudadano, o de persona. Y acaso el “resbalón” (que no es el primero y acaso no sea el último, pues aún más larga vida le deseo) tenga que ver, precisamente, con la estrategia promocional de ese documental que necesitan poner en la palestra pública. No sé si entre las suyas se encuentra la canción más hermosa del mundo, con que sean sencillamente hermosas basta. Tampoco sé, ni me interesa, si lo sonsacan o no con esas declaraciones que a sí mismo desdicen. El acto es más vertiginoso que el decirlo; eh, Sabina: “¡Ya eyaculé!”.
De modo que, como dijera Roque Dalton, el ser social juega ping-pong con la conciencia de uno, sobre todo en invierno.
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“La agenda de curso no ha cambiado, sino los elementos del tablero”.
Ninguno de esos medios de prensa se hizo eco, anteriormente, de las ideas de ruptura de Sabina y cedió solo a su aplastante popularidad, cuidándose muy bien de tomarla por el brillo y no por la expresión. Hoy, en vísperas de un documental que recorre su vida, vuelve al show programado para fustigar a la Revolución cubana. Curiosamente, la mayoría de esas agencias corporativas de la información parecen “perdonarle” lo que antes fuera imperdonable para ellas: ser amigo de Fidel Castro y la Revolución cubana. La agenda de curso no ha cambiado, sino los elementos del tablero. Y ese Sabina maestro del ingenio se pasa por el mismísimo título del documental aquello de que amores que matan nunca mueren.
Para la propaganda de guerra cultural, presta a freír en su sartén toda oportunidad, vale un potosí que el ariete rebelde que tanto molestara se someta a un público mea culpa, pues recupera un patrón fundamental de guerra fría. ¿Lleva hash la pipa de la paz que se fuma Joaquín a estas alturas? ¿Es demasiado gris el traje que se ajusta y a toda costa busca rasgar la vestidura? ¿No se ha enterado de que esos “jóvenes manifestantes” que dice apoyar son clientes, en tenaz competencia y conducta dócil, de la maquinaria hegemónica que tanto fustigó? ¿Es ya un autoestopista debajo de la lluvia? ¿Atraviesa en Kawazaki por un cuadro del Greco? ¿Hace caso, por fin, a los que dicen “Eh, Sabina, ten cuidado con la revolución, que contamina”?
Al cambiar, no de palo pa’ rumba, sino de reguetón pa’ tángana, el ya septuagenario cantautor se deja usar como cola de ratón (ideológico) y olvida que es aún cabeza de león del sentimiento de quienes escuchamos sus canciones sin que gane el cansancio. Y es lamentable que no entienda que la propaganda que lo manipula no asume, ni respeta siquiera sus ideas, su tropología raigal, siempre ingeniosa; solo aprovecha para usarlo como ariete de facto y dejarlo enseguida en el trastero.
“¿Lleva hash la pipa de la paz que se fuma Joaquín a estas alturas? (…) ¿No se ha enterado de que esos “jóvenes manifestantes” que dice apoyar son clientes, en tenaz competencia y conducta dócil, de la maquinaria hegemónica que tanto fustigó?”.
Como ha ocurrido con otros, no importa ya qué diga, o qué vuelva a decir. Sus admiradores lo son, o lo somos, por la intensidad emocional de las composiciones que trascienden ese tipo de boutade torpe, clientelista de la popularidad efímera. Así es el mundo de la propaganda que usa al individuo en calidad de modelo para marcas y no de ciudadano, o de persona. Y acaso el “resbalón” (que no es el primero y acaso no sea el último, pues aún más larga vida le deseo) tenga que ver, precisamente, con la estrategia promocional de ese documental que necesitan poner en la palestra pública. No sé si entre las suyas se encuentra la canción más hermosa del mundo, con que sean sencillamente hermosas basta. Tampoco sé, ni me interesa, si lo sonsacan o no con esas declaraciones que a sí mismo desdicen. El acto es más vertiginoso que el decirlo; eh, Sabina: “¡Ya eyaculé!”.
De modo que, como dijera Roque Dalton, el ser social juega ping-pong con la conciencia de uno, sobre todo en invierno.
Uno de los lugares esperanzados por ver al autor de Penélope antes de que se retire es Cuba, donde ha escrito intensas páginas de su carrera musical y tiene muchos seguidores. Hace ya más de dos décadas de su última presentación en La Habana.
La conexión del público cubano con Serrat y viceversa comenzó a fraguarse desde muy temprano. En mayo de 1973 el cantautor español aterrizó por primera vez en La Habana. Entonces estaba a punto de cumplir treinta años, era uno de los referentes de la nueva canción catalana, una generación que enfrentó con su arte identitario al dictador Francisco Franco. Por si fuera poco Joan Manuel ya tenía en su haber discos como Mediterráneo y puso su voz y música para desempolvar en un par de álbumes imprescindibles poemas de Antonio Machado y Miguel Hernández.
Serrat se presentó con sus músicos en el teatro Amadeo Roldán, en La Habana, en conciertos abarrotados.
Serrat en el anfiteatro del Parque Lenin. Imagen tomada de Cuba Material
Hizo otros recitales en Santiago de Cuba y en Camagüey, respectivamente. Llegó hasta un campamento cañero. Durante el día cortó caña junto a los macheteros y, a la noche, a guitarra limpia, regaló canciones a sus compañeros cubanos de faena.
Cuya palma real citará en la canción “De árbol a árbol”, nuevamente a través de su acercamiento a la poesía del uruguayo Mario Benedetti. Serrat actúa en campamentos cañeros. Conversa con los trabajadores y se estrena como machetero. Se deja llevar por una pequeña comitiva cubana que le sirve de guía. En el albergue de la brigada Héroes de Bolivia canta a Atahualpa Yupanqui y “El testament d’Amèlia”, que había grabado en su disco Cançons tradicionals. También sorprende con una versión de “Na Catalina da Plaça”, un tema popular humorístico mallorquín que el grupo Los Bohemios había grabado en 1966. De la cosecha propia canta “Si la muerte pisa mi huerto” y “Aquellas pequeñas cosas”.
Para despedirse de esa primera gira por Cuba volvió, el 18 de mayo, al Amadeo Roldán y la televisión cubana transmitió en vivo la función.
Antes de su regreso a Madrid pudo charlar con Nicolás Guillén para despedirse de la comitiva oficial que le había acompañado y agasajado, especialmente del Consejo Nacional de Cultura.
A partir de ahí fueron frecuentes De sus visitas a Cuba y la relación afectuosa con cubanas y cubanos. Ya lo había anunciado en su tema Vagabundear: «No me siento extranjero en ningún lugar, /donde haya lumbre y vino tengo mi hogar. /Y para no olvidarme de lo que fuí,/ mi patria y mi guitarra las llevo en mí…»
Joan Manuel Serrat. Argentina, 2015. Foto: Kaloian Santos.
A Cuba retorna para actuar,En marzo de 1978, ya exiliado en México, escogió a La Habana como punto de partida para una gira por Latinoamérica. Entre las canciones de su repertorio incluyó el poema “No sé por qué piensas tú”, de Nicolás Guillén, con música del argentino Horacio Guarany. En noviembre de 1982 fue una de las principales figuras del Primer Festival Internacional de la Nueva Canción,en Varadero.
Joan Manuel Serrat en concierto sinfónico. Argentina, 2019. Foto: Kaloian Santos.
En 1984 en una nueva gira por América Latina, el catalán pasó por Cuba. Al año siguiente compartió en un estudio de grabación con Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Ana Belen, Víctor Manuel, Miguel Ríos y Luis Eduardo Aute. Fue en la grabación del disco Querido Pablo, donde Serrat interpreta a dúo con Milanés «Yo pisaré las calles nuevamente».
En 1997, tras diez años de ausencia y como parte de su gira A vuelo de pájaro, se presentó en Varadero y en el teatro Karl Marx. En esa visita aprovechó para reencontrarse con viejos amigos y pasear por la ciudad. En una de las escapadas entró a una barbería de La Habana Vieja, se afeitó y posó con los barberos para una foto. Esa instantánea se convirtió en el año 2000 en la tapa de Cansiones (así con s) o Tarres Serrat, como es conocido el vigesimoséptimo álbum de Joan Manuel Serrat.
La admiración por el catalán y la impronta de su obra, fueron motivos suficientes para que, en 2005, una larga lista de músicos cubanos lo homenajearan y grabaran “Cuba le canta a Serrat”, un disco doble con versiones de los temas de Serrat en varios géneros. En 2007 se lanzó otro disco doble que incluyó a nuevos músicos criollos. En la lista de ambos materiales están, entre otros, Omara Portuondo, Ibrahim Ferrer, Santiago Feliú, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Chucho Valdés, Frank Fernández, Tata Güines, las orquestas Los Van Van, Pupy y los que son son, Pancho Amat y su cabildo del son, La Aragón, Bamboleo, Adalberto Alvares y su son y La Charanga Habanera.
Joan Manuel Serrat en el teatro Gran Rex. Buenos Aires, 2015. Foto: Kaloian Santos.
En el año 2015, a propósito de celebrar el medio siglo con la música, Serrat presentó «Antología desordenada», cuatro discos donde comparte cincuenta de sus canciones con artistas de varias partes del mundo, entre ellos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. A su paso por Argentina tuve la oportunidad de preguntarle sobre su relación con Cuba y de la posibilidad, por entonces, de volver a actuar para el público cubano.
“¡Por supuesto que me encantaría que Cuba estuviera incluida en esta gira!”, exclamó emocionado, quien enfatizó sus deseos al declarar que le “gustaría muchísimo” coordinar algún concierto en La Habana pero “la infraestructura no siempre es fácil de conseguir”, dijo.
Joan Manuel Serrat. Argentina, 2019. Foto: Kaloian Santos.
Acto seguido expresó: «Si bien en este disco hay dos cubanos, podrían haber estado muchos más. Mi amistad con los artistas cubanos no se circunscribe solo a los de la trova, sino también a una gran cantidad de músicos de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Cuba es uno de los lugares en el mundo donde existe una densidad de artistas por metro cuadrado superior a la del resto de la humanidad».
Por ese amor mutuo entre Joan Manuel Serrat y los cubanos, vale la pena comenzar a tocar todas las puertas que haya que tocar para ver si Cuba forma parte de la gira de despedida “El vicio de cantar 1965-2022″.